Fic: Gorillaz
Disclamer: Los personajes de la banda, son de Damon y Jamie, y los de mis amigas de ellas...ya saben blah blah blah. ^^
Studios Kong el lugar más extraño de todo Essex, quizás hasta de la misma Inglaterra, estaba lleno de ruidos y movimiento. Gracias al eterno orgullo y egoísmo del tan conocido Murdoc Niccals, la mayoría de sus amigos e incluso su propia familia habían decidido abandonar Plastic Beach y de esa forma tomar distancia de la hartante actitud del bajista.
Mientras Milla había acompañado a Akuma y los niños, la androide optó por quedarse y vigilar por unos días al satanista para ver si cambiaba de idea y decidía arreglar las cosas. Además de tener en su configuración evitar que se lastimara, o más bien, que alguno de sus miles de enemigos en su "caza" lo hiciera. Pese a que eso era cierto, la verdadera intención era encontrar sus códigos de acceso para realizar unos cambios y así dejar de ser la sombra de Noodle. A causa de esto la rusa decidió pasar el tiempo disfrutando de sus amigos, sentía que se había perdido de mucho. Russ y Obsidian se habían casado, los niños habían pegado un gran "estirón", Asuka se comportaba de forma extraña y muchas cosas más...
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El sol se asomaba por su ventana, Milla abrió los ojos con pereza. Se levantó, a su alrededor había muchas varias cajas, como tenía espacio en su cuarto las habían dejado allí hasta que pudieran terminar de organizar la casa.
Se vistió, hacía mucho calor, así que se recogió el cabello dejándose dos mechones a los costados del rostro y luego salió para dirigirse a la cocina. Entró y no había nadie, quizás debía haber puesto el despertador anoche. Se pudo a pensar en buscar algo para comer, cuando en ese momento Dez entra a la cocina. Llevaba una cara de resaca total, con solo decir que había salido la noche anterior bastaba para entender su estado.
_ "Se nota que es hija de su padre" -pensó mirándola-
_ -ella levanta los hombros desganada como si hubiera sabido lo que había pensado- Ven tía Milla, comamos juntas.
Dicho esto la pequeña súcubo buscó en el refrigerador y sacó un recipiente con comida del almuerzo. Su madre por costumbre, separaba algo de lo que cocinaba para que después su hija se lo calentara. Y así lo hizo, su tía la ayudó y en unos pocos minutos ya estaban almorzando. Estaban hablando sobre cosas triviales cuando aparece 2d, las saludó con la mano y buscó una botella de agua. Tenía la mirada perdida, parecía que estaba pensando en algo muy importante. Una vez que se tomó sus píldoras se retiró sin más.
_ ¿Nunca vi que sus migrañas lo pusieran así? -algo sorprendida, no lucía perdido en un mundo alterno como siempre-.
_ Mmm no se si será eso, anda así desde que regresamos...-mira su plato ya casi vacío- Al menos está menos nervioso, deberías haber visto cómo se desesperaba al ver a la ballena jajajjaa -ríe maliciosa-
_ No me imagino. -dijo apenas sonriendo- ¿Quieres más? -se levanta para servirse otro plato-
_ No, ya me llené, nos vemos después. -se levantó y se fue al estudio-
A la rusa no le molestó, sabía que los demonios eran así, solo levantó la mesa y dejó todo limpio. Fue un rato a la terraza, el basurero seguía siendo tiradero de miles de cosas. La vista no era la mejor que digamos, se apoya en la baranda, pero uno de las rejas se venció y hubiera sido una fea caída de no ser que alguien la sostuvo a tiempo. La joven volteó, era Russel, al parecer la bruja por fin había conseguido devolverle su tamaño normal.
_ Gracias, me había olvidado de esa parte. -se acomoda un poco la ropa-
_ Solo ten más cuidado.-se rasca la cabeza y dice- Hey Milla, Michiko me pidió que te dijera que vayas al living, ha estado insoportable...
_ Entonces mejor será que la entretenga un rato. -veía que al pobre baterista algo cansado, seguramente la pelirosa lo había hecho jugar hasta el cansancio-
La rusa solo bajó con el ascensor. Y se encontró con Michiko, Kuni, Jay, 2d y Noodle esperándola para jugar. Era algo extraño, que pese a la edad que tenían, seguieran haciendo juegos para complacer la impaciencia de la pelirosa...aunque nadie se quejaba porque al final todos terminaban disfrutándolo. Era como antes, solo que parecía que faltaba algo. Entonces vio al único íncubo de la casa y lo invitó a jugar con ellos, Dante siempre le fue algo más fácil de convencer, además de tenerle un cariño especial.
Era divertido, todo parecía estar bien, era extraño pero Kong tenía una vibra particular. En realidad de todos los lugares donde cualquiera de ellos podría estar, solo a ese querían regresar.
La tarde fue en cierto modo pacífica para todos, hasta que se armó lío, ha que efímera era la tranquilidad en ese lugar. Resulta que 2d y Eve habían estado jugando al ajedrez, y dejaron el tablero en la mesita del living, donde se cruzaron dos personas muy poco amenas. Milla y Leez, la rusa miró a la loba y esta le devolvió la mirada. Tomaron las piezas y ya había empezado la guerra. Cada movimiento una mirada amenazante, ninguna estaba dispuesta a perder, no con la adversaria que tenía enfrenta. El juego se prolongó dos horas y media, que fue para cuando todos se dieron cuenta y las cosas empeoraron.
Todos estaban encima de las dos, diciéndoles jugadas y poniéndolas histéricas, en un momento Milla pensó que los electrocutaría a todos con tal que dejaran de opinar. Iban empatadas cuando...una pelota salta al tablero tirando todas las fichas...
_ ¡¿Pero qué demonios?! -dijeron las dos jugadoras al unísono mirándose con sorpresa-
_ Lo siento pero se estaban poniendo algo agresivas. -dice a menos la diablesa sonriendo por lo bajo, en realidad lo hizo para evitar una posible discuta por el resultado pero también era divertido ver sus reacciones.- Además que ya casi es hora de cenar y necesito que alguien me ayude a cocinar.
_ Está bien.. -se levantaron y fueron a la cocina con Akuma-
Mientras cocinaban, entraron Jamie y Jay, entonces la zombie se ofreció a ayudar. La rusa la miró, era tierna, aunque al principio si admite que estaba algo celosa de cómo Akuma la trataba pero luego consiguió llevarse bien. Era una buena chica, además de que la miraba de forma rara a veces no había nada malo, es más le agradaba esa extraña costumbre.
Ya era de noche, entre Russel con su gran apetito y Asuka con sus extraños atojos, no quedo nada en la cocina. Todos ayudaron a ordenar y se fueron a ver una película. Era extraño, pero faltaba algo, claro todos sabían qué era aunque preferían no hablar del tema. La película se llamaba Splice, era algo impresionante en algunas escenas para nada de otro mundo. La rusa se había quedado un momento en la terraza, tenía calor, quizás había sido todo el tiempo que jugó con los demás...no sabía. Luego de unos minutos fue a ver la película, escuchar uno que otro grito de Michiko le había dado curiosidad.
Estaban todos apretados entre dos sillones grandes, los niños, Michiko, Jay y Asuka estaban sentados en el suelo. Entonces algo le llamó la atención a Milla, Akuma estaba del lado contrario en un sillón doble sola.
La joven pensó, que fuera de lo mucho que le alegraban todos por haber vuelto a Kong, habían olvidado que fue por las interminables peleas que habían tenido los Nicalls. Fuera de que Akuma parecía siempre estar bien y desafiante con ello, se podía notar, cuando estaba callada que estaba algo triste por lo pasado. La rusa caminó en silencio y se sentó a su lado, no quería verla así pero dudaba mucho en si podría ayudarla. Por el momento con solo no la dejaría sentirse sola, tenerla cerca siempre la hacía sentirse mejor, ahora debía hacer lo mismo con ella. Al menos así lo sentía.
Ya era tarde, la una de la mañana, todos cansados y un tanto confusos se fueron a dormir. En cada habitación llegaba la melodía de Evelyn, esta vez sonaba serena, era tan agradable escucharla en medio de la noche. Todos los integrantes de ese particular lujar consiguió conciliar el sueño sin esfuerzo alguno.
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Mientras tanto, en la otra parte del mundo...
_ Hey Murdoc ¿No crees que deberías reconsiderarlo?, eres muy obstinado.-decía la androide cruzando los brazos frente la puerta de la habitación del satánico- Piensa que esto no solo le afecta a Akuma, también a tus hijos, deberías ser un poco más maduro...-lo había estado regañando desde que se había enterado de lo que había pasado-.
_ Ya cállate hojalata, la única razón por la cual quieres que vuelva con ellos es para estar con Kish. -le responde con su rasposa voz mientras prende el décimo tercer cigarrillo del día-
_ En parte admito que eso es cierto, pero también deberías pensar un poco en los demás ¿No? Vamos eres un hombre adulto..-creo-....guarda tu orgullo y acepta que estuviste mal. -estaba a punto de rendirse, ya la tenía cansada, si hubiese encontrado sus códigos ya se habría ido.-.
_ ¡¡Yo no estuve mal!! -reclama como siempre, entonces una sonrisa maliciosa se asoma por su rostro- Estoy bien solo, ahora vete a hacer algo útil. Y es una orden. -maldecía el día en que la violinista le había devuelto las emociones, era más complicada de controlar, pero mientras tuviera las claves de acceso tendría que seguir obedeciéndolo-.
La androide hizo una mueca de disgusto y salió por el ascensor, sería mejor que buscara una solución rápida, entonces tuvo una idea...su cara maléfica se hizo presente, ya sabía como hacer para que el bajista cediera.
Murdoc miraba por la ventana, todo parecía tan solitario, tan inhóspito, que sintió en un momento nostalgia. Era muy difícil que lo aceptara, buscó su bajo y para distraerse comenzó a tocar una que otra melodía.
Plastic Beach no tenía sentido alguno, era una isla común y corriente sin nadie con quien estar...
A las horas de cumplir la orden de su "creador", la androide decidió ver si su idea funcionaba, y sino debería ver que haría. Se acercó nuevamente a la puerta de la habitación y aclarando la voz exclamo:
_ ¿Sabes un cosa Mubsy? -solo le decía así cuando quería molestarlo-.
_ -se estremeció un poco al oír ese apodo, porque así lo llamaba si esposa, suspiró gruñiendo- ¿Qué quieres?
_ 2d me acaba de mandar un mensaje y no te podrás imaginar lo que dice..-hizo silencio, debía ganarse su atención-.
_ ¿Qué cosa? -dice casi sacado por el suspenso, quizás sería mejor idea haberla mandado al agua, al menos tendría dos horas hasta que pudiera volver a molestarlo-.
_ Tiene una visita especial en Kong, alguien que conoces...Youko Akimichi ¿Te suena? -dice haciéndose la tonta- mmm Michi-kun si no mal me dijo D.
_ Si, pero no recuerdo mucho..-piensa por un momento, no, no podía ser.-
_ ¿Qué acaso no era el ex de Akuma? -dice fingiendo que apenas lo recordaba- Yo si fuera tu no dejaría que un chico así se le acercara, puede que termines....opps..creo que dije demasiado. -sonríe por lo bajo-
_ -abrió los ojos como platos, Murdoc Nicalls no permitiría que nadie le arrebatara a su esposa! Se levantó decidido y abrió la puerta después de una semana encerrado- Empaca lo que quede, nos vamos para Essex.
Haciendo un gesto militar con la mano la androide saludó y entró al cuarto, lo poco que quedaba era del
satanista. Entre su ropa y miles de papeles de vaya a saber uno que año...los encontró, sus tan queridos códigos. Por fin tendría la oportunidad de dejar de ser su esclava y tomar su propia forma.
Escondió el papel en el interior de su ropa y comenzó a juntar las posesiones, pronto volverían a su hogar...
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Ideas raras, ya saben como es.... en fin, le debo un fic a Pulpito sobre Leez y Milla, voy a ponerme con eso ;)